Nadie pensó que la gran ganadora de los VMA iba a ser Britney Spears, de hecho todos pensaban que seguiría dando un espectáculo decadente, y en palabras simples dando pena, pero gracias a su voluntad y varios arreglitos, por fin la pudimos ver en gloria y majestad, casi como cuando la vimos en los VMA del 2000, a la altura de lo que es ella.
Esperemos que esto sea su resurrección y no el ultimo aire del moribundo.